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En bicicleta. Hola amigos y amigas, me llamo José y soy cántabro, hace unos cuatro años me diagnosticaron párkinson, al tiempo que me jubilaba.

Un día descubrí que podía hacer magia, pues era capaz de mover el agua encerrada en un vaso con sólo mi mente. Con el tiempo me di cuenta que la magia sólo se producía cuando mis manos se apoyaban en la mesa que compartía con esa agua. Dicho de otro modo, descubrí que tenía un brazo autónomo.

No puedo deciros que tuviera una depresión tras la confirmación de que era un enfermo de párkinson –“No hay que preocuparse ya que esta enfermedad no nos mata”- nos suelen decir para tranquilizarnos, sin embargo, como no estemos atentos a  la deriva de nuestro cuerpo tendremos un problema mayor.

La tipología y la manifestación de nuestra enfermedad en cada uno de nosotros hace que no quepan analogías o recetas de vida que unos podamos tomar de los otros. Pero sí podemos, cada uno a su manera, con el seguimiento y control de los profesionales, que los hay y muy buenos, con la esperanza de que la ciencia le marque uno, dos o tres goles a nuestro sufrimiento –en vez de esperar a los penalties- y, sobre todo con nuestra actitud, podemos, repito, mermar los efectos, atrasar, quizá impedir que aparezcan con toda su crudeza los rasguños del párkinson y eso ya es toda una victoria.

Hace unos pocos días en una convención de varias asociaciones de párkinson se tenía como himno el Resistiré del Dúo Dinámico. Fue emocionante cantarlo en común, aunque también hubiera servido el Lucharé, que si no existe en la discografía mundial, habrá que hacer una letra y cantarla emocionadamente a sabiendas de que estamos ganando.

Ya, ya, diréis, una cosa es predicar y otra es dar trigo. Pues sí, tenéis razón. Este “panfleto” es todo un predicamento, un deseo, un camino y por eso os cuento, sin ninguna intención de resaltar virtudes o cualidades y menos desde mi mismo hacia mi ego, cómo doy trigo.

Con mi bicicleta, mis alforjas, un amigo y mis 60 años

Año 2013 con los signos claros de mi enfermedad aún no diagnosticada, con mi bicicleta, mis alforjas, un amigo y mis 60 años, recorrimos 5.000 Km, desde Torrelavega al Cabo Norte en 38 días. Año 2014, ya diagnosticado, Alemania, Holanda, Bélgica  y toda la fachada atlántica de Francia hasta Cantabria. Año 2015, Chequia, Austria, Hungría, Eslovaquia y Polonia. Año 2016, varios caminos de Santiago hasta que nos robaron las bicicletas en Finisterre. Año 2017, nos pagaron las bicicletas robadas y seguimos haciendo otros Caminos de Santiago y viaje de Cantabria a Almansa también en bicicleta invitados a las fiestas de Mayo. Año 2018 desde Cantabria, ruta de la Plata hasta Mérida, giro hacia Lisboa para situarnos en el punto más occidental de Europa Continental en el Cabo de Roca, continuando por la costa portuguesa hasta Tarifa, punta más meridional de Europa Continental, costa andaluza y valenciana para regresar a casa por el Camino de la Lana: Almansa, Cuenca, Guadalajara, Soria, Burgos, Palencia y se acabó, 4.000 Km aproximadamente.

Recorridos que se han podido hacer porque mi párkinson me lo permite, diréis muchos. De acuerdo. Ahora pensad: parcial incapacidad para usar una extremidad y he de cocinar, montar la tienda de campaña, lavar la ropa, montar en bicicleta, relaciones sociales yendo por delante la explicación de mi dolencia ante la insistente mirada a esa mano y brazo que no cesa de moverse, el traslado del plato lleno de comida o la taza llena de líquido de la cocina a la mesa sorteado personas y miradas, etc.

No, amigos y amigas, no es fácil la vida, o por mejor decir, hay que echarle mucha voluntad, sufrimiento y pasión por lo que haces sabiendo que ese es el camino. Y no hay mal que por bien no venga, mi corazón, la tensión, el colesterol, el azúcar, etc., están bien hasta ahora mismo. Sobre luego no puedo aventurar nada.

Me estoy alargando ya innecesariamente. Es el tiempo de la superación y del ánimo. Haced que me sienta un alfeñique con vuestros testimonios. Estamos aquí para chupar rueda uno de los otros. No hagamos la goma ni quedemos K.O. con el tío del mazo. Dadnos lectura animosa. Estamos esperando.

Recibid un cariñoso y estrujante abrazo de simpatía y solidaridad en la seguridad de que el tiempo, con la ciencia de la mano, hará morder el polvo a nuestro enemigo.

P.D. preguntad a Google “Torrelavega Cabo Norte en bicicleta” y nos conoceremos.

2 Comments

Luis Javier Gutierrez

Jose te entiendo perfectamente, hace 6 años que pusieron nombre a mi enfermedad y desde entonces lucho día a día para borrar ese nombre, a mi también me jubilaron y gran parte del tiempo recuperado lo ocupa mi bici que junto a mis amigos de la asociación son mi dosis de dopamina que hacen que mi mente se abra, y también como tu , como todos desayunemos esperando cada mañana que nos guiñe el ojo la ciencia y nos proporcione esa goma de borrar malos nombres.
mientras tanto la bici me da buenos momentos, aunque cada vez le noto las ruedas mas cuadradas
Animo Adelante pedalea por la vida, sino pedaleas nunca avanzaras
ni sabrás que hay tras esa curva,

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Agradecida

Muchas gracias por su testimonio de vida y ánimo. Reciba respeto y reconocimiento desde México 🇲🇽. Si algún día deciden rodar por esta tierra, los paisajes le habrán de cautIvar. También contamos con asociaciones de Párkinson y mi padre quien es acompañado por esta irónico diagnóstico da ejemplo de vida con su escuela para adultos mayores. Será un gusto recibirle. Nuevamente gracias.

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